Icono del sitio Ciudades Verdes

Qué es la Infraestructura Azul y cuáles son sus beneficios

Laguna La Posada Coronel

Los lagos, lagunas y humedales urbanos, entre otros, son parte de la Infraestructura Azul de las ciudades

En el mundo, las Soluciones basadas en la Naturaleza están ganando terreno en el ámbito del desarrollo urbano, luego de ya un siglo en que las ciudades se han desarrollado cargadas al cemento, y sin considerar los aspectos naturales de medio físico y biótico de los territorios en los cuales se localizan.   

Tal como existe la Infraestructura Verde Urbana, que involucra a los árboles, las áreas verdes, plazas, parques, techos y muros verdes, entre otros, un concepto igual de importante resulta ser clave para su integración a la planificación de nuestras ciudades: La Infraestructura Azul.

La Infraestructura Azul esta relacionada con la infraestructura urbana de agua, y comprende aquellos componentes naturales y construidos a escala de paisaje/ciudad, tales como ríos, quebradas, lagos, esteros y humedales, así como también otros elementos diseñados para captar e infiltrar las aguas lluvias, como es el caso de los Sistemas de Drenaje Urbano Sostenible o SuDS (Sustainable Urban Drainage Systems).

Por lo general, en las zonas urbanas la Infraestructura Azul se encuentra asociada a lo verde, y la presencia de ambas generan juntas una mayor cantidad de Servicios Ecosistémicos a que si estuviesen por separado. Por esta razón, en los últimos años ha habido un creciente cuerpo de investigación que se ha centrado en estudiar los beneficios que aporta la Infraestructura Azul, tanto a la salud y calidad de vida de las personas como a la sostenibilidad de los territorios urbanos.

Servicios ecosistémicos culturales de la Infraestructura Azul

La sola presencia de un lago o un río que atraviese la ciudad, produce una serie de beneficios a las comunidades urbanas, sobre todo cuando nuestras ciudades se encuentran cada vez más densificadas.

Aprovechar las riberas de ríos, esteros o lagos para la construcción de parques y paseos peatonales, es una buena forma de fomentar el turismo, la recreación y la vida sana, además de aportar con estética y belleza a la ciudad.

Diversos estudios han logrado demostrar que la Infraestructura Azul genera beneficios de salud mental y física de los residentes que viven cercano a estas áreas, asociándose de forma significativa con mayores niveles de actividad física y de restauración de la salud.

Inclusive, la construcción de un lago artificial al interior de un parque mejora el entorno general y proporciona un paisaje sonoro de un alto nivel de satisfacción en los usuarios, logrando que la serenidad sea la característica más importante en estos espacios, cada vez más necesario en nuestras estresantes y ruidosas ciudades.

Además de aportar a la belleza urbana, la Infraestructura Azul proporciona espacios de relajación a las comunidades. Foto: DLKR

Por otra parte, una investigación reciente en Polonia demostró que cuanto más es el número de áreas verdes-azules en ciertos condados, el número total de infecciones y muertes por COVID-19 fue menor. Es por ello que la Infraestructura Verde-Azul se hace más necesaria de promover a nivel mundial, considerando que las ciudades deben con urgencia adaptarse a esta nueva realidad pospandémica.

Servicios ecosistémicos de regulación

Además de los beneficios a las personas que produce la Infraestructura azul, también aportan en nuestros entornos urbanos con varios servicios ecosistémicos que contribuyen a la sostenibilidad de las ciudades.

Una de ellas es la regulación del microclima, ya que los cuerpos de agua producen un efecto de enfriamiento de la temperatura de la superficie del suelo en varias cuadras a la redonda (800 metros aproximadamente), reduciendo los efectos dañinos de las islas de calor urbanas.

La regulación del agua también es un servicio ecosistémico importante de la Infraestructura Azul. En efecto, los humedales urbanos son excelentes depuradores hidrológicos y tienen una capacidad notable de atenuar las inundaciones urbanas durante eventos de lluvias prolongadas o eventos extremos.

Sin embargo, ante la falta, pérdida o reducción de los humedales naturales, algunas ciudades en el mundo se encuentran complementando su Infraestructura gris tradicional con SuDS.

Los SuDS son soluciones técnicas que intentan replicar en la ciudad los procesos naturales de los ciclos hidrológicos, logrando que las aguas pluviales escurran a través de zanjas cubiertas con vegetación que van  filtrando la materia orgánica y los sedimentos (hidrocarburos, metales, pesticidas, entre otros) que arrastra el agua hasta el medio natural, pero además ayudan a infiltrar las aguas reducen la cantidad de escorrentía que llega a los sistemas de evacuación de aguas lluvias existentes, que cada vez colapsan con más frecuencia producto de la mayor cantidad de superficies impermeables y de eventos climáticos extremos.

Ejemplo de sistema SuDS que infiltra las aguas lluvias captadas a través de baldosas permeables. Fuente: Tredje Natur

Servicios ecosistémicos de aprovisionamiento

Dentro de nuestras ciudades, el agua es un recurso escaso, por cuanto éste es captado en ríos o quebradas “aguas arribas”, y luego convertido en agua potable y trasladado a las urbes para el consumo humano.

Sin embargo, muchas ciudades en el mundo se abastecen de agua potable proveniente de los acuíferos localizados al interior de las ciudades o en sus áreas periurbanas, por lo que la conservación de la Infraestructura Azul juega un papel relevante para garantizar la calidad de las aguas y la salud de las población.

En otras palabras, la contaminación de los humedales o ríos urbanos, así como su reducción en superficie o la remoción de su biomasa afecta directamente en la calidad de las aguas que consumimos.

Servicios ecosistémicos de sostenimiento

Por lo general, la infraestructura azul suele encontrarse asociada a lo verde, ya que el agua es un elemento vital que permite sostener la vegetación en sus entornos o riberas, y de este modo ambos contribuyen a la conservación del ciclo de nutrientes, a generar la fotosíntesis y formación del suelo. En síntesis, lo azul y lo verde promueven la conservación de la naturaleza y la biodiversidad en nuestros territorios.

Por lo tanto, el reconocimiento y la conservación de la infraestructura azul en la planificación urbana es cada vez más importante en el actual escenario climático, para que nuestras ciudades puedan desarrollarse de forma más verde y armónica con nuestro entorno natural, y aprovechar al mismo tiempo de beneficiarnos de todos los demás servicios ecosistémicos que producen juntos lo azul y lo verde.

Los cursos de agua en entornos urbanos propician la biodiversidad de especies animales y vegetales, contribuyendo a la restauración de los ecosistemas degradados por el desarrollo urbano. Foto: Emma

Escrito por:

Salir de la versión móvil