Entramos en la tercera década de este milenio y resulta imperioso que cada ciudadano del planeta comprenda cuando nos referimos al término Cambio Climático. Esto es especialmente relevante tomando en cuenta que gran parte de las naciones, con el respaldo de la comunidad científica, han trazado objetivos y plazos concretos para afrontarlo, conscientes de sus consecuencias devastadoras para el planeta y del peligro que significa para la existencia de la humanidad y gran parte de la biósfera terrestre.
Cada año, representantes políticos de 196 países, junto con la Unión Europea, se reúnen en la Conferencia de las Partes (COP) organizada por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Su propósito es tomar decisiones para afrontar este desafío global, aunque a la fecha los esfuerzos realizados siguen siendo aún insuficientes.
Antes de adentrarnos en materia sobre qué es, sus causas y consecuencias, conviene precisar algunos conceptos clave.
Aclarando conceptos
Para entender el Cambio Climático, es necesario primero no confundir con dos términos que comúnmente utilizamos en nuestra jerga cotidiana: “tiempo” y “clima”.
El tiempo, en términos atmosféricos, se refiere a las condiciones meteorológicas en un momento y lugar determinado, como temperatura, humedad, viento, nubosidad, entre otros. Mientras que cuando hablamos de clima, nos referimos al estado promedio del tiempo durante un periodo de varios años, por lo general de 30 años.
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPPC en sus siglas en inglés) define el clima como el “promedio del estado del tiempo o, más rigurosamente, como una descripción estadística del tiempo en términos de valores medios y de variabilidad de las cantidades de interés durante periodos de varios decenios (normalmente, tres decenios, según la definición de la OMM). Dichas cantidades son casi siempre variables de superficie (por ejemplo, temperatura, precipitación o viento), aunque en un sentido más amplio el “clima” es una descripción del estado del sistema climático”.
Por tanto, cuando hablamos de Cambio Climático, nos referimos a una alteración significativa del sistema climático de la Tierra; y a diferencia de otros cambios climáticos que han ocurrido en el pasado, éste se desarrolla a mayor velocidad y es consecuencia directa de la actividad de una sola especie: el ser humano.
Definiciones de Cambio Climático
Según la Convención Marco sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas, “Cambio Climático es el Cambio del Clima atribuido directa o indirectamente a actividades humanas que alteran la composición de la atmósfera mundial, y que viene a añadirse a la variabilidad natural del clima observada durante periodos de tiempo comparables”.
En ese misma línea, el IPCC define el Cambio Climático como: “El cambio del clima, tal como se entiende en relación con las observaciones efectuadas, se debe a cambios internos del sistema climático o de la interacción entre sus componentes, o a cambios del forzamiento externo debidos a causas naturales o a actividades humanas. En general, no es posible determinar claramente en qué medida influye cada una de esas causas. En las proyecciones de cambio climático del IPCC se suele tener en cuenta únicamente la influencia ejercida sobre el clima por los aumentos antropógenos de los gases de efecto invernadero y por otros factores relacionados con los seres humanos”.
Claro está que al existir definiciones distintas sobre un mismo concepto, hoy existen antecedentes irrefutables sobre las responsabilidades que recaen en la actividad humana sobre el actual proceso de Cambio Climático, especialmente en que respecta a las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) que han provocado un calentamiento global de la atmósfera terrestre, y del cual más del 70% de estas emisiones son originadas en las ciudades a raíz de nuestros actuales hábitos de consumo y estilos de vida urbanos.
En la actualidad, se estima que las actividades humanas han causado un calentamiento global de aproximadamente 1,0 °Celsius con respecto a los niveles preindustriales, y es probable que este calentamiento llegue a 1,5 °C entre 2030 y 2052 si continúa aumentando al ritmo actual. Ya en muchas regiones del mundo se están experimentando temperaturas jamás registradas, y particularmente en el Ártico, en donde se estima que el calentamiento aumente hasta el doble o triple.

Causas del Cambio Climático actual
Tal como señalamos, la actividad humana y nuestras particular forma de vivir es la que principal responsable del actual proceso de Cambio Climático. Las emisiones de Gases de Efecto Invernadero como Dióxido de Carbono (CO2) provocados por la generación de energía eléctrica en base a la quema de carbón, el transporte, la industrialización y el desarrollo urbano, se sitúan entre las principales actividades responsables. Aunque también se encuentran las emisiones de Metano (CH4) de la ganadería intensiva y actualmente las liberadas de los reservorios de metano secuestrado bajo el permafrost, debido al derretimiento de los polos de la Tierra provocado por el propio calentamiento global.
Otro de las actividades responsables del actual Cambio Climático, es la deforestación de los bosques para dar paso a la ganadería y a la actividad forestal con la plantación de monocultivos, y por supuesto también la sobregeneración de residuos y su vertimiento al mar, lo cual está ocasionando una destrucción de los ecosistemas marinos, la acidificación de las aguas y con ello una disminución de su capacidad para absorber el CO2 de la atmósfera.
Si bien parecen ser varias las causas del Cambio Climático, todo ello puede resumirse en una sola causa: el sobre consumo de quienes habitamos en ciudades.
Consecuencias
La consecuencia del actual Cambio Climático es el colapso catastrófico de la biósfera, es decir, de todo lo vivo existente en el planeta, o de gran parte de él. Si bien este colapso se viene desarrollando de forma gradual, pudiendo durar de siglos a milenios, en la actualidad ya es posible observar algunas de estas consecuencias en diferentes lugares del mundo, tanto en ambientes naturales como en ciudades, por ejemplo, la pérdida irreversible de ecosistemas terrestres y marinos, la extinción de especies, el aumento en la propagación de infecciones zoonóticas en seres humanos (como el Coronavirus), el derretimiento de los polos, la subida del nivel del mar, el aumento en la ocurrencia de fenómenos meteorológicos extremos, sequías prolongadas, o el aumento de pérdidas materiales y humanas por desastres naturales en ciudades, entre otros.

De acuerdo a lo señalado por el IPCC, los riesgos serán mayores con un calentamiento global de 1,5 °C y severos si se sobrepasa en 2 °C, dependiendo de la ubicación geográfica y los niveles de desarrollo y vulnerabilidad, así como de las opciones de adaptación y mitigación escogidas y de su implementación.
Cómo evitarlo
La comunidad científica ha determinado que es improbable evitar que el actual Cambio Climático continúe desarrollándose. Sin embargo, advierten que el calentamiento global se detendría en varias décadas si se alcanzaran y mantuvieran emisiones globales netas de CO2 iguales a cero.
Si bien podemos contribuir cambiando nuestro estilo de vida consumista/economicista y tomando conciencia sobre la gravedad que representa en Cambio Climático, claro está que se requieren medidas estructurales radicales en ámbitos tan diversos como la industrialización, el sistema alimentario, la generación de energía eléctrica, la gestión de los residuos y las políticas públicas de desarrollo urbano.
En ese escenario, las acciones de mitigación y adaptación al Cambio Climático que adopten las ciudades resultan fundamentales para minimizar los impactos, aunque las brechas de inequidad existentes en los territorios jugarán en contra, como siempre, de las comunidades más vulnerables. Por ello, la ética y la conciencia de las autoridades políticas nacionales y locales, de los profesionales ligados al urbanismo, de las comunidades organizadas y del sector productivo, son vitales en esta lucha.
Al menos, sobre este último punto, pretendemos a través de Ciudades Verdes ir dando luces para que las ciudades del mundo comiencen a generar transformaciones urgentes hacia modelos de desarrollo con conciencia ambiental y equidad social. En definitiva, ciudades más sostenibles.
Escrito por:
- Leonardo Lira Astudillo.
Fuentes:
- IPCC. 2018. Informe especial del IPCC sobre los impactos del calentamiento global de 1,5 ºC con respecto a los niveles preindustriales y las trayectorias correspondientes que deberían seguir las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, en el contexto del reforzamiento de la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático, el desarrollo sostenible y los esfuerzos por erradicar la pobreza. Resumen para Responsables de Políticas
- IPPC. Glosario de Términos

