La exposición a la biodiversidad de verde mejora el sistema inmune y la microbiota gastrointestinal de niños en ciudades

Biodiversidad mejora el sistema inmune
Foto: Marcus Wallis

Un reciente estudio publicado esta semana en la revista Science Advances, da a conocer los resultados del primer ensayo de intervención humana en el que se manipuló la biodiversidad del entorno ambiental urbano para examinar sus efectos sobre el microbioma intestinal y el sistema inmunológico en niños pequeños, comprobándose que el contacto con una vegetación biodiversa al interior de guarderías infantiles mejora su sistema inmune.

Antiguamente era común escuchar a nuestros padres o abuelos decir que jugar con tierra y disfrutar en ambientes naturales resultaba beneficioso para la salud de los niños. No obstante, las ciudades son por lo general espacios carentes de vegetación o pobres en biodiversidad, lo que pone en duda estas viejas sabidurías en nuestros espacios urbanos, sumando a ello que en el último tiempo hemos tendido a asociar el concepto de salud con esterilización y mayor presencia de pavimentos, prescindiendo de la naturaleza en los espacios infantiles.

Sin embargo, un grupo de investigadores demostró lo contrario, comprobando que el contacto con diferentes especies vegetales aumentó la microbiota intestinal y de la piel, claves para robustecer el sistema inmunológico de las personas durante la infancia.

Para ello, realizaron pruebas durante 4 semanas en 10 guarderías urbanas de Finlandia, en dos ciudades mayores a 100.000 habitantes, en las cuales tres de éstas están orientadas a la naturaleza, mientras que las 7 restantes disponían de patios con poco o nada de espacios verdes. El experimento consistió en intervenir “con verde” cuatro de estas guarderías “de cemento”, para observar los cambios y las diferencias en la microbiota intestinal y cutánea de los niños de las distintas guarderías.

La prueba consistió en modificar los patios de estas guarderías carentes de vegetación (de aprox. 500 m2), cubriendo una parte de ellas con suelo de bosque (100 m2) y césped (200 m2), incorporando una variedad de especies de plantas, pastos y musgos (Calluna vulgaris, Vaccinium sp., Empetrum nigrum, Pleurozium shreberi, Hylocomium splendens, Sphagnum sp., Dicranum sp., Festuca sp. y Poa sp.). Se dispuso además de jardineras para que los niños plantaran, y bloques de turba para que excavaran y treparan en ellas, con la idea de que niños y niñas tomaran contacto directo con la vegetación durante las horas de recreo.

Los resultados mostraron que los niños que estuvieron en contacto con esta vegetación, se detectó un aumento en la diversidad de comunidades de proteobacterias y gammaproteobacterianas cutáneas, a cifras mayores que la de los niños de las guarderías tradicionales. Del mismo modo, la diversidad de alfaproteobacterias aumentó en las guarderías intervenidas con verde, demostrándose que estos cambios promovieron o evitaron la pérdida de diversidad bacteriana de la piel durante el periodo de estudio, comparándose incluso con los niveles de aquellos niños que asisten a guarderías orientadas a la naturaleza, y que de vez en cuando realizan caminatas por el bosque.

Del mismo modo, los investigadores estudiaron la diversidad bacteriana intestinal de los niños de las guarderías intervenidas con vegetación, observándose una alta diversidad de la microbiota intestinal, en particular entre gammaproteobacteria, en relación con los niños de las guarderías tradicionales, y de igual forma que en la piel, la microbiota intestinal de los niños de las guarderías intervenidas con verde se volvió más similar a la observada en los niños que asisten a guarderías orientadas a la naturaleza.

Estos hallazgos sugieren que la exposición a una diversidad microbiana del entorno cercano puede modificar en un tiempo relativamente corto (1 mes) el microbioma, y de este modo modelar el sistema inmunológico de los niños, demostrando que cambios simples en los espacios de juego de los niños pueden estimular las vías inmunorreguladoras.

Los investigadores sostienen que los resultados de este estudio apoyan la hipótesis de los beneficios que produce en la salud de los niños el contacto con la biodiversidad, y el concepto de que la baja biodiversidad en nuestros entornos urbanos puede conducir a un sistema inmunológico débil que aumenta la prevalencia de enfermedades inmunomediadas.

Desafíos para la planificación urbana en la salud pública

En la actualidad, la realidad en la mayoría de las ciudades latinoamericanas demuestra la escasa consideración de la naturaleza en la planificación del desarrollo urbano, y las inequidades en la distribución de recursos imposibilita a que las administraciones locales se hagan cargo de promover infraestructura verde urbana debido a los costos de conservación que ella involucra.

Esta realidad empuja a que la mayoría de los niños que viven en ciudades no tienen acceso a áreas verdes ni a parques o entornos naturales que ofrezcan una rica biodiversidad natural. Por el contrario, la baja biodiversidad de naturaleza y el exceso de cemento de los espacios públicos convierte a éstos en lugares hostiles y propensos a ser habitados por plagas o microbios patógenos, de manera que invertir en espacios públicos verdes y biodiversos constituye una estrategia directa de salud pública, considerando los beneficios múltiples que proporciona el verdor urbano en la salud mental, cognitiva, física, respiratoria, pulmonar, o en la prevención del asma y de otras enfermedades. 

Del mismo modo, esta nueva evidencia refuerza la invitación al desarrollo de cambios en la configuración de la infraestructura de los establecimientos educativos tradicionales, tanto dentro como fuera de los recintos, incorporando una mayor presencia de vegetación en los patios y entornos para mejorar de forma integral la salud de los niños.

Escrito por:

  • Leonardo Lira Astudillo.

Fuente:

También te podría gustar...

Suscribir
Notificar sobre
guest
1 Comment
Más antiguo
Más nuevo Más votado
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
trackback

[…] ensayo experimental se llevó a cabo en diez guarderías urbanas de Finlandia, de las cuales solo tres contaban con un […]

1
0
Me encantaría tu opinión, por favor comentax
()
x
Esta web utiliza cookies.   
Privacidad