Cómo aprovechar las Áreas Verdes Urbanas para mitigar la mortalidad relacionada con el calor

Ciudades Verdes 22 febrero, 2024 0 comentarios

Las áreas verdes urbanas juegan un papel clave para que las ciudades sean lugares más vivibles, y serán cada vez más importantes debido a las consecuencias que ha generado la actividad humana con el cambio climático, entre ellas, el aumento de las tasas de muertes relacionadas con el calor.

Se estima que más de 10 millones de personas mueren al año a causa del calor, mientras que en Sudamérica el aumento de las tasas de muerte por esta misma causa se ha incrementado en 160% en los últimos años. A futuro, en tanto, los científicos advierten que las muertes se incrementarán cinco veces más hacia el año 2050, de acuerdo a los pronósticos. Dada las cifras, la exposición al calor extremo es un importante problema de salud pública, y ya es la principal causa de mortalidad en varios países del mundo.

Las muertes por el calor en ciudades afectan con mayor fuerza a los grupos vulnerables, y especialmente a las personas mayores de 65 años, debido a su mayor debilidad física y a la disminución de su autoeficacia, lo que se suma a la existencia de enfermedades crónicas, tales como enfermedades respiratorias, cardiovasculares, diabetes, entre otras.

Mortalidad por Calor en adultos mayores

En este contexto, la literatura científica ha demostrado que las Áreas Verdes Urbana son una solución efectiva para mitigar las muertes asociadas al calor, debido a la capacidad que posee la vegetación de enfriar los entornos urbanos.

La capacidad de las áreas verdes para reducir las muertes por calor

La mayoría de las investigaciones recientes se han centrado en analizar cómo estos espacios pueden disminuir la temperatura del ambiente en las ciudades, y con ello dar una explicación racional sobre su impacto beneficioso en la salud. Sin embargo un reciente estudio cambió la perspectiva de análisis, y se detuvo a estudiar el rol que juega el capital social de una comunidad en esta relación.

Las Áreas Verdes Urbanas, que incluyen jardines, plazas, parques, calles arboladas o áreas naturales dentro de las ciudades, proporcionan prácticamente todos los beneficios de la naturaleza (servicios ecosistémicos). En el combate contra el calor, la vegetación nos aporta con áreas de sombra y reduce la temperatura ambiente de diversas maneras, tales como la reflexión de la radiación solar, la retención de agua en el suelo, la evaporación, entre otras, llegando a demostrarse reducciones de hasta 7 °C.

En la teoría, resulta fácil conectar A con B para comprender el beneficio de lo verde en la reducción de las tasas de mortalidad por calor que afecta principalmente a los adultos mayores. Sin embargo, los autores de este estudio plantean que en la práctica esta relación es más compleja de lo que se cree, ya que inciden múltiples variables sociales que permite que las personas hagan o no esta relación.

Por lo tanto, plantean que el que el capital social de una comunidad es clave para que las áreas verdes se transformen en una solución real para mitigar este problema, y finalmente los adultos mayores usen estos espacios a favor de su salud.

El papel del capital social en la reducción de la mortalidad por calor

El capital social se refiere a los vínculos sociales, a las normas, la confianza y la cooperación que existen dentro de una comunidad.

Los autores del estudio reconocen que la influencia de la dimensión social de las áreas verdes en la mortalidad relacionada con el calor es menos evidente y menos estudiada que otras vías. Por tanto, se propusieron identificar aquellos elementos clave que inciden en que una comunidad opte por considerar «lo verde» como una solución a este problema.

El capital social puede influir de muchas formas para que las personas mayores realmente utilicen las Áreas Verdes Urbanas. Una de ellas es la percepción de que estos espacios son accesibles y seguros. Esto resulta fundamental para que las personas los usen y se beneficien de ellos. Por lo tanto, no solo la ubicación y la cercanía de las áreas verdes a lugar en que uno vive es importante, sino también el diseño de las áreas verdes, la disposición de los árboles, de las bancas, la iluminación, el atractivo visual y el confort, entre otros. Todo ello incide en que un adulto mayor con capacidades físicas más débiles se sientan cómodo, seguro y a gusto.

Por otra parte, la interacción social de la comunidad, o las condiciones espaciales del barrio para que ello se produzca, son mecanismos que inciden fuertemente en la decisión de los ancianos para reunirse en un espacio verde, socializar, sentirse conectados y aceptados en un lugar.

cómo aprovechar las áreas verdes para mitigar las muertes por el calor

Otros aspectos clave del capital social que contribuyen a que las áreas verdes sean un mitigador de las muertes relacionadas con el calor, son las conductas sociales de los miembros de la comunidad. Por ejemplo, la confianza, la cooperación sobre la base de la reciprocidad, o el apoyo desinteresado de los vecinos por cuidar el barrio, los árboles, las plazas o los jardines. Promover y cultivar estos valores son influenciadores poderosos para que una comunidad cuente con más áreas verdes y que éstos sean mejor mantenidos. Todo ello hará que las personas salgan de sus casas y aprovechen los beneficios de salud que proporcionan estos espacios.

Asimismo, si las personas mayores viven en un barrio con capital social positivo, con personas colaboradoras, con una buena red de apoyo, y se mantienen permanentemente informados, entonces usarán con mayor regularidad sus áreas verdes para su fortalecer su salud, y no sólo ello: ejercerán presión en sus autoridades para gestionar la construcción de más espacios como éstos.

Promover más áreas verdes a favor de las personas

Desde la perspectiva planteada en este estudio, los resultados arrojan que las Áreas Verdes pueden desempeñar un papel crucial en la reducción de la mortalidad por calor en personas mayores, pero en gran medida este impacto está influenciado por el capital social dentro de una comunidad.

Por tanto, no sólo basta construir más áreas verdes, sino que es igual de importante fomentar la creación y el mantenimiento de redes sociales sólidas en los barrios, promover normas de colaboración y facilitar la participación comunitaria en la planificación y gestión de las áreas verdes, para aprovechar al máximo su potencial.

Escrito por:

  • Leonardo Lira Astudillo

Fuentes:

Fotos:

  • Portada: Anton Jauregui
  • Foto 2: Huy Phan
  • Foto 3: Beth Macdonald